Valentina frente a una puerta azul con corset blanco de lazo

Sobre mí

Mucho gusto, me llamo Valentina.

Te escribo como le escribiría a una amiga: sin guion y con el corazón abierto. Soy diseñadora, soy colombiana, y creo con toda el alma que la moda puede devolvernos a nosotras mismas.

¿Por qué corsets? Porque fue la primera pieza que me cambió la postura frente al espejo. No por lo que escondía, sino por lo que revelaba: una mujer erguida, presente, entera. Desde ese día supe que quería que más mujeres sintieran eso.

Antes de ser diseñadora fui una niña que dibujaba vestidos en los márgenes de los cuadernos del colegio. Ese hábito nunca se fue. Hoy sigo llenando libretas de bocetos a lápiz, estudiando siluetas de otras épocas, mezclando referencias hasta que algo se siente mío. Todavía es ahí, en el papel, donde nace todo.

Cada pieza que sale del taller pasa por mis manos y por las manos de mujeres colombianas que cosen como quien cuida. Hecha en Colombia, con la mirada puesta en el mundo: así trabajamos. Sin afán y sin atajos.

Sueño con que cada mujer EVA se mire y se reconozca. Que no se vista para pedir permiso, sino para recordar quién es. Y que encuentre en nuestra comunidad un lugar donde inspirarse, apoyarse y celebrar a las demás.

Gracias por estar aquí. Esta casa también es tuya.

Mi cuaderno de bocetos

Antes de la tela, el papel.

Estas páginas son mías, dibujadas a mano en las noches de insomnio creativo: siluetas, corsets, faldas que todavía no existen. Algunas se quedan en el cuaderno; otras, con suerte, terminan siendo la pieza que llevas puesta.

Boceto a lápiz de un vestido corset con bordado floral y cola larga
Boceto a lápiz de un conjunto con sombrero de ala ancha y mangas globo
Boceto a lápiz de un vestido con falda amplia, cinturón y botones
Boceto a lápiz de un corset con pantalón palazzo, firmado por Valentina
Boceto a lápiz de un jumpsuit de espalda, con pierna ancha
Detalle a lápiz de una falda plisada, dibujado a mano
Valentina mostrando cómo se crea el corset Magnolia en el taller

El proceso creativo

Así nace cada pieza.

Un boceto se gana su lugar y pasa a la tela — la tocamos toda antes de cortar, porque si la mano no se enamora, el ojo no importa.

Luego vienen las manos colombianas del taller, que cosen de a una pieza a la vez. Y al final, el ritual: la tarjeta floral, el empaque de regalo. Tu pieza no llega en una bolsa; llega como una carta.

Lo que me inspira

Editorial en Londres: abrigo negro frente a una puerta azul
Rack de corsets rosa junto a un ramo de rosas
Mesa con velas en el showroom de EvabyValentina

Lo que diseño, lo diseño para ti.